La peluquería no es solo estética: un pelaje bien cuidado ayuda a prevenir nudos, irritaciones y problemas de piel, y permite detectar a tiempo parásitos, heridas o bultos.
¿Cada cuánto bañarlo?
No hay una frecuencia única. Depende de la raza, el tipo de pelo, la actividad y la salud de la piel. Como referencia general, muchos perros se bañan cada tres o cuatro semanas, pero algunos necesitan más o menos. Usa siempre productos formulados para perros: el champú humano no tiene el pH adecuado para su piel.
Cepillado: el hábito más importante
- Pelo corto: un cepillado semanal retira pelo muerto y distribuye los aceites naturales.
- Pelo largo o rizado: requiere cepillado frecuente, casi diario, para evitar nudos que tiran de la piel.
- Seca bien el pelaje después del baño, sobre todo en los pliegues y detrás de las orejas.
Uñas, oídos y dientes
- Las uñas largas alteran la forma de caminar y pueden lastimar. Hay que recortarlas con regularidad.
- Los oídos limpios y secos previenen infecciones, sobre todo en razas de orejas caídas.
- El cepillado dental y la revisión periódica de la boca previenen el sarro y el mal aliento.
Señales en la piel que requieren consulta
- Picazón intensa, rascado constante o lamido obsesivo.
- Zonas sin pelo, costras, enrojecimiento o mal olor.
- Presencia de pulgas, garrapatas o bultos nuevos.
Este artículo es informativo y no reemplaza la valoración de un médico veterinario.


